Agentes de fidelización en vía pública

Un gran año para la campaña Somos Agua

Por María Sofía Brondino
Responsable del área de Recursos Locales del FMS

En marzo de 2017, en el día Mundial del Agua, el Fondo de Mujeres del Sur lanzó una campaña de sensibilización y recaudación para visibilizar el trabajo de las organizaciones copartes en el Gran Chaco Americano por el acceso al agua segura.

Estamos muy orgullosas porque luego de  nueve meses de campaña, más de 500 personas decidieron formar parte de la Fundación como donantes mensuales. Durante este periodo, recorrimos distintas partes de Argentina para que nuestra causa llegue a todxs: Rosario, Ciudad de Mendoza, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Villa María, Villa Carlos Paz, Villa Allende y Ciudad de Córdoba, fueron algunos de nuestros destinos.

Donar nos moviliza

En Argentina, tres de cada diez personas dona o donó alguna vez a alguna organización de la sociedad civil, porcentaje que incrementó en 10 por ciento en los últimos cuatro años, según el World Giving Index (2017) [1]. Curiosamente, esta tendencia no se sostiene de igual manera a nivel mundial, ya que este último informe muestra el menor porcentual de los últimos 3 años. Así, Argentina desafía el devenir internacional, su población decide cada día apoyar el trabajo de cientos de organizaciones. Uruguay también presenta uno de los porcentuales más altos de la región, ya que el 32 por ciento de las personas ha sido donante alguna vez en su vida.

El caso de Paraguay presenta un desafío prontamente a ser abordado por el equipo de movilización de recursos del FMS. Tan sólo un 21 por ciento de la población colabora, número equivalente al de Argentina en los inicios del trabajo de nuestro equipo de Diálogo Directo. Esperamos que este 2018 nos permita explorar las posibilidades de buscar recursos allí, creemos en la importancia de generar, además, un movimiento en pos de fortalecer el trabajo por los derechos humanos de las mujeres en la región.  El apoyo de cada donante individual es clave en este sentido. Donar también es defender y abogar por una causa.

Estamos seguras de que pronto tendrán noticias sobre el cruce de fronteras de la campaña Somos Agua.

Seguimos aprendiendo a crear comunidad

La motivación de apoyar el trabajo de nuestras copartes se sostiene a través de un dialogo constante con quienes donan, generando un intercambio de ideas, información y aprendizaje. Estamos convencidas de que sus devoluciones nos proporcionarán las herramientas necesarias para renovar y crecer en nuestra manera de comunicarnos.

Es nuestro desafío mejorar a diario el vínculo con quienes forman parte del FMS, apostando a invertir en el trabajo que hacemos. Es de vital importancia para nosotras que cada persona pueda apropiarse de la causa del FMS y se involucren de manera activa. Creemos en la capacidad de transformación que esto genera. La incidencia se potencia mientras más seamos parte.

Nuestra meta principal es fortalecer la relación con quienes donan. Proponemos un proceso de estrategias que apunta a generar, principalmente, un vínculo emocional y transparente. Mientras más activo, involucrado y conscientes sean nuestros donantes, más posibilidades tenemos de generar una transformación real.

Es importante conseguirlo a través de un diálogo espontáneo y personal, para lograr el sentido de pertenencia, generar identificación con la causa que compartimos y así sostener el apoyo por el mayor tiempo posible.

Así, ese primer contacto que logramos en la vía pública desde nuestras campañas de Diálogo Directo es sumamente importante. Sólo así podremos generar un espacio de diálogo interesante, en lo que trabajaremos de manera conjunta para crear un vínculo que pueda sostenerse en el tiempo. Nos conocemos conversando en la calle, pero buscamos potenciar ese encuentro a múltiples instancias más. Es por eso que la opinión y el interés de cada donante es esencial para nosotras. El por qué nuestra causa movilizó la acción es clave para pensar nuevas estrategias, nuevas formas y sostener aquellas que son más apoyadas.

El impacto de una donación se traduce en mucho más que en un plano económico. El apoyo, la fortaleza colectiva que genera el saberse acompañados es una de las principales motivaciones para sostener y apostar a generar una comunidad de donantes por los derechos humanos de las mujeres.

Creemos en el potencial transformador de la sumatoria de individualidades, pequeñas personas haciendo pequeñas colaboraciones pueden impactar en miles de realidades. Lo recaudado gracias a donaciones individuales nos permite soñar con la sustentabilidad del  FMS, a través de recursos locales, propios de nuestras tierras, desde la flexibilidad y la autonomía. El desafío para este 2018 es ¡ser cada vez más!

Sumate vos también: ¡doná ahora!

Si ya colaborás, ¡invitá a un amigx!

Sigamos transformando realidades, una gota  a la vez.

[1] El World Giving Index de CAF, observa cómo y por qué las personas alrededor del mundo colaboran con el tercer sector. En esta octava edición se recolectó información de 139 países, los cuales representan un 95% de la población mundial.